Tres pestañeos, y... ¡Feliz Año Nuevo!
¡Y aquí estamos otra vez…, tras pestañear un par de veces o tres…, y otro año que se ha terminado! Despido el 2022 con mucha gratitud por lo logrado, y por todo el aprendizaje que me deja. Ha sido un año de mucho crecimiento personal y de muchísima evolución…, de recoger la cosecha sembrada en el 2021. Me encantan los años que me dejan un sabor a deber cumplido, a superación…, siento que el esfuerzo ha merecido la pena, o mejor dicho…, ha merecido la alegría . Este año he consensuado conmigo misma y por mayoría absoluta, cerrar un ciclo de mi vida, poner un punto y aparte. Guardar en mi desván lo que ya no me sirva para el camino, tirar lo que ya no tenga nada que aportar; y agradecer…, siempre agradecer, porque en el balance de pérdidas y ganancias, el resultado siempre es la experiencia. Para el viaje, me pondré las gafas de ver bonito, de fijarme en lo amable, de clavar la vista en lo genuino, en lo auténtico…, en lo que de verdad “ es” . Me pinta...